La “crianza con apego” (attachment parenting, como así la denominó el pediatra William Sears), es una corriente basada en los principios de la teoría del apego, del psiquiatra y psicoanalista John Bowlby.

Según la teoría del apego, un fuerte enlace emocional con los padres durante la infancia (apego seguro), es percusor del desarrollo de una personalidad segura e independiente.

Hablando claramente, una crianza basada en el amor, en el respeto, en el afecto, la empatía y la confianza en nuestros hijos.

La crianza con apego busca entender las necesidades biológicas y psicológicas de los niños, y evitar expectativas poco realistas en el comportamiento del niño. Al fijar límites que sean apropiados para la edad del niño, la crianza con apego toma en cuenta cada etapa física y psicológica del desarrollo que el niño está experimentando. De esta manera, los padres pueden intentar evitar la frustración que ocurre cuando esperan cosas que los niños no pueden hacer aún.

Mantiene que es de vital importancia para la supervivencia del niño que sea capaz de comunicar sus necesidades a los adultos y que estas sean atendidas sin demora. Mientras el niño es pequeño, es mentalmente incapaz de ninguna manipulación. La crianza con apego observa el desarrollo así como la biología del niño para determinar las respuestas psicológica y biológicamente apropiadas para cada etapa.

La crianza con apego no significa resolver una necesidad que el niño pueda satisfacer por sí mismo; significa entender cuáles son las necesidades, cuándo se presentan, cómo cambian a lo largo del tiempo y de las circunstancias, y ser flexibles al idear maneras para responder apropiadamente.

Prácticas similares son conocidas como crianza natural, crianza por instinto, crianza intuitiva, crianza de inmersión o crianza en el “concepto del continuum”.

crianza con apego

Los ocho principios de la crianza con apego:

  1. Preparación para el embarazo, el nacimiento y la paternidad: Preparar la llegada del bebé conscientes de lo que sucede en cada momento, yo añadiría que incluso antes de gestar, solo así podremos realmente ser capaces de comprender la revolución de su llegada al mundo, desde el amor. Interesarnos e informarnos.
  2. Alimentación con amor y respeto: Promoviendo la lactancia materna a demanda como fuente fundamental de alimentación, tal y como marca la OMS hasta mínimo los 6 meses en exclusiva y hasta los 2 años junto a alimentación complementaria. ¡Ojo! que un bebé por “x” motivo no pueda beneficiarse de la lactancia materna no lo excluye de que pueda ser criado/alimentado con todo el amor y apego del mundo.
  3. Respuesta sensible a las necesidades del bebé desde que nace: Generando de este modo confianza.
  4. Contacto materno el mayor tiempo posible: Contacto piel con piel desde el momento de nacer. Cuanto más tiempo pegaditos, mejor. Portear es la solución para no perder autonomía y disfrutar al mismo tiempo de la compañía mutua.
  5. Propicio del sueño seguro físicamente y emocionalmente: Colechar, que el bebé/niño se sienta protegido y atendido, seguro. Además el colecho resulta fantástico para las mamás lactantes. Cuanto más cercanos nos sientan más seguridad les estaremos transmitiendo, estaremos criando adolescentes sin traumas.
  6. Propicio del cuidado cariñoso constante: Amor, mucho amor. No hay más.
  7. Práctica de la disciplina positiva: No hay lugar para castigos o chantajes, no hagas con tu bebé lo que no te gustaría que hicieran contigo, respeto y confianza ante todo.
  8. Búsqueda del equilibrio entre la vida personal y familiar.




Y, ¿por qué elijo esta forma de criar?, por puro instinto, no hay más. Es lo más natural, tanto para el bebé como para su entorno ¿por qué complicarlo todo más?.

Muchas voces se tornan en críticas atacando con que son modas, ¿pero acaso lo moderno no es el biberón por encima del pecho?, ¿acaso lo moderno no son los carritos y no los fulares usados desde tiempo remotos?, ¿acaso lo moderno no son las hamacas que mecen solas a los bebés?, ¿acaso no es esto lo moderno?.

Lo natural, lo de siempre, lo que nunca debió perderse, nuestra condición de mamíferas, de escucharnos, de guiarnos por nuestro corazón y no por las reglas de una sanidad que cada día medicaliza más lo natural de la gestación y el parto. Nosotras podemos.

Por todo ello, yo elijo criar con apego.

 

 

 

 

Artículo escrito originalmente para la web De Mamás & Mimos

Documentación: Wikipedia-Crianza con apego

 

Foto extraída de artículo web de autor desconocido/Leona Pasha

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