Si hay típico en nuestro país es la tortilla de patata, además suele ser un plato que gusta a todos y por el que además se nos conoce fuera de nuestras fronteras…
Cuando uno de hace vegano y deja de consumir huevos, una de las primeras preguntas que se hace es ¿¿y la tortilla de patata??…. pues bien, no hay ningún problema, la tortilla de patata vegana queda deliciosa y nos da el mismo juego que la tradicional.
La clave está en con qué sustituimos el huevo… fácil: con harinas y algunos añadidos.
Hasta ahora tengo unas cuantas recetas publicadas de tortillas, todas diferentes, y con cada publicación siempre me llegan preguntas de tipos de harinas para sustituir el huevo, si le añado algo más, tiempos de cocción… así que pensé en unificar una publicación con toda mi experiencia en tortillas de patata.
Os recomiendo leer todo el artículo antes de decidir o poneros manos a la obra, para poder sacar vuestras propias conclusiones y poneros a investigar en la que será vuestra tortilla de patata vegana perfecta.
Empecemos por el principio:
La tortilla de patata vegana básica (sin cebolla/o con cebolla)
 
 
 
 
Personalmente me gusta siempre poner cebolla en todas las tortillas., además de la jugosidad les aporta un extra de sabor muy rico. Podéis ver la receta AQUÍ.
En este caso he usado la mezcla básica, por la que todos los veganos empezamos:
la harina de garbanzo y agua. 
El resultado es bastante contundente, el de una tortilla de patata vegana muy bien cuajada, ya que la harina tiene que cocinarse y queda poco jugosa, esta harina es más bien mazacote… No es un problema, tan sólo va en gustos… además el sabor y color es similar a huevo, aunque mantiene el sabor del garbanzo, el cual podéis quitar un poco añadiendo a la mezcla una cucharadita de vinagre o zumo de limón (un poquito sólo). Otra de sus ventajas es que no tiene gluten.
Esta harina es la típica que suele usarse también para rebozar sin huevo, para las tradicionales pakoras indias (receta aquí) o para la fainá. Se encuentra fácilmente en supermercados en zona de dietética o herbolarios, es económica, si aún así no la encontráis bastará con moler garbanzos en la picadora o termomix hasta hacerlos harina.
Tortilla de Patata y Calabacín (receta aquí)
tortilla de patata vegana
Con mezcla de harinas, en este caso de garbanzo y de fécula maíz (tipo Maizena)… Se puede decir que queda una consistencia y jugosidad mejor que si usamos sólo harina de garbanzos. La fécula de maíz solemos usarla tradionalmente como espesante o para ligar salsas, también en reposteria y panadería para dar un extra de esponjosidad, esto es lo que más vamos a notar al añadirla, una tortilla algo más esponjosa que si sólo usáramos una harina específica. Además tampoco tiene gluten.Es económica y tanto en el supermercado convencional como en tiendas ecológicas o herblarios podéis encontrarla.
Otra opción: Tortilla de Espinacas  (en este caso sin patata y con champiñón)
En este caso he usado de nuevo la harina de garbanzo para compactar la tortilla, en la mezcla he añadido el rehogado de ajo, espinacas y champiñón que le confiere un sabor practicamente idéntico a la tradicional con huevo sin necesidad de usar ningún otro añadido.
Otra típica en casa: Tortilla de Patata y Pimientos (receta aquí)
Par esta tortilla usé la harina de garbanzo, harina integral de trigo y leche de arroz. Como os vengo diciendo lo ideal es probar mezclas en el sustituto del huevo, en este caso probé a añadir harina de trigo integral y en lugar de sólo agua puse también bebida de arroz. El resultado final es un sabor cremoso, más suave al de usar sólo harina de garbanzos, jugosa y de sabor algo menos intenso que las anteriores ya que la harina de trigo y la bebida de arroz le restan fuerza a la harina de garbanzo, solución: no hacer esta mezcla para una tortilla simple, a no ser que queramos una toritilla suave, poner más ingredientes como en este caso pimientos de colores, champiñones, rellenarla… para que ampliemos el sabor. Tanto la harina integral de trigo como la bebida de arroz las podemos encontrar en tiendas ecológicas, herbolarios o sección dietética del supermercado.
El no va más: La Tortilla de Patata Rellena (receta aquí)
tortilla de patata vegana
Una nueva alternativa al huevo, el No-Egg, es un producto especializado para sustituirlo, no contiene gluten, es más complicado de encontrar, en la web tiendas veganas lo tienen, también en algunas tiendas eco y a veces en hipermercados, los precios varian desde los 3 euros (que me costó a mi en un Hipercor) hasta los 4,50 euros (no entiendo el porqué), eso sí cunde muchísimo, ya que cada cucharada de producto equivale a un huevo y vienen 200gr.
Al prepararlo la mezcla recuerda a las claras del huevo, apenas aporta sabor, tampoco color, por lo que es adecuado añadirle especias para darle ese toque (más abajo os cuento lo que yo uso)
En este caso se trata de hacer varias tortillas montándolas en pisos y rellenando entre medias de lo que más os apetezca (en la foto rellena de no-atún vegano casero, receta aquí)
Pimientos Verdes Rellenos de Tortilla de Patata (receta aquí)
Otra sugerencia, esta vez rellenando pimientos verdes, o rojos con tortilla. Cocinaremos un poco en la sartén para que cuaje y terminaremos la preparación con un golpe de horno. En este caso usando harina de garbanzos y maizena., de las que ya os he hablado.
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Ahora y antes de presentaros la última de las opciones os cuento algunos trucos más a tener en cuenta a la hora de hacer la mezcla que sustituye al huevo:
Añadidos que enrriquecen tu tortillas de patata:
 
Cúrcuma en polvo: además de aportar a nuestra tortilla las inigualables y fantásticas propiedades de la cúrcuma (antinflamatorias entre otras) le da un toque de color, amarillo como si fuera huevo.
Sal Kala Namak: una sal negra procedente de la India con un fuerte sabor y olor sulfuroso, lo que le confiere el toque de sabor y olor a huevo perfecto para tortillas y revueltos de tofu por ejemplo. Sólo en tiendas especializas, ronda los 3 euros los 150gr, cunde bastante por lo que merece la pena invertir en ella si os gustaba mucho el huevo (aviso, el olor al abrir el envase es muy fuerte, como a huevos podridos, pero luego no sabe así)
Jengibre en polvo: otro de los opcionales, igual que añadiendo cúrcuma nos beneficiamos de sus propiedades, apenas le da sabor, ya que añadimos media cucharadita más o menos y los beneficios son notables.
Especias secas: Tanto añadidas a la mezcla de harinas como al final de la cocción le dan un punto de sabor extra. Yo suelo poner romero seco u orégano.
Pimentón de la Vera (o picante si os atrevéis con el picantito): Añadido a la mezcla de harinas les da un toque rojizo y un sabor muy bueno si queremos hacer por ejemplo una tortilla parecida a la típica de chorizo (proximamente os cuelgo receta de esta versión vegana)
En cuanto al tiempo de cocinarse:
 
 Siempre variará en función del tamaño de nuestra tortilla, grosor… tened en cuenta siempre que a harina tarda más en cocinarse que el huevo, empezad a dorar siempre a fuego medio para no quemar ninguna de las caras, unos cinco minutos por un lado y cinco por el contrario para una tortilla de unos 20cms de diámetro y 2,5/3 cms de altura. (aproximadamente siempre) Para no quedaros con duda siempre podéis pinchar por el centro para ver que sale la puntilla seca (si os gusta más hecha) o cremosa pero no cruda (si os gusta más jugosa).
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tortilla de patata vegana
Y la última opción que os presento, esta Tortilla de Patata, Champiñones y Trigueros, de la cual os dejo receta aquí:
2 patatas medianas finamente cortadas 
1/2 cebolla cortada en juliana
3 champiñones picados
3 espárragos trigueros picados (sin las puntas)
1cucharada de no-egg
1 cucharada de harina de arroz
1 cucharada de harina de maíz
1 pizca de cúrcuma
1 pizca de sal kala namak
1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
Vamos a calentar el aceite y rehogar la cebolla, la patata, los espárragos y el champi… hasta que esté bien cocinado y la patata esté blandita, si usáis una buena sartén podéis freirlo usando sólo una cucharada de aceite y dándole vueltas a cada rato para cocinar todo uniforme.
 En un cuenco ponemos las harinas, en este caso no-egg (del que os hablo arriba), harina de arroz y harina de maíz.
La harina de arroz, es altamente aglutinante, queda una tortilla elástica ya que esta harina hace que la textura sea esa.. además no lleva gluten. Se encuentra fácil en tiendas especializadas u orientales, es muy económica, sobre todo si la compras en estas últimas y cunde mucho, es muy fina y con poca cantidad aglutina mucho, la podéis usar también, por ejemplo para hacer hamburguesas o albóndigas (receta aquí), o incluso unos chorizos veganos (receta aquí).
La harina de maíz (que no fécula), tampoco contiene gluten, es amarilla y confiere un sabor peculiar, al olfato es algo ácida y al unir con agua se hace terrosa, es la típica que se usa por ejemplo para hacer los talos (receta aquí). Al unir ambas harinas junto al no-egg queda una mezcla muy lograda de lo que sería un huevo…además añadimos cúrcuma para darle color y sal kala namak, con lo que tenemos casi casi lo que sería la mezcla perfecta…
Mezclamos con las patatas, champis y espárragos una vez cocinados, removemos bien y cocinamos nuestra tortilla en un pelín de aceite (me reitero en la importancia de una buena sartén, tanto para reducir el uso de aceite al freir, como para cocinar perfectamente nuestra tortilla sin que se nos pegue al fondo)… doramos por ambas partes unos 5 minutos por cada lado y emplatamos. Aprovechamos el calor de la sartén para saltear ligeramente las puntas de los espárragos que hemos apartado con una pizca de sal en escamas…ponemos encima de la tortilla y a disfrutar de la que hasta ahora me parece la mejor tortilla vegana… tanto a mi como a los no veganos que la han probado.
Hace unas semanas compartí un vídeo en mi cuenta de Instagram y de Facebook de cómo hacia esta tortilla (podéis verlo aquí) y hasta un usuario chino compartió el vídeo en su perfil…
¡¡la tortilla sin duda es universal!!
Así que resumiendo:
Os animo a probar con diferentes harinas y mezclas hasta que logréis la que para vosotros sea la mezcla perfecta, cualquier harina es bienvenida, tened en cuenta que cada una tiene unas propiedades (aglutinantes, con o sin gluten, más o menos densas, elasticidad…), pero partiendo de estas que para mí son las básicas es cuestión de ir jugando… garbanzos, arroz, trigo, maíz, no-egg, maizena… además atreveros a añadir cúrcuma, kala namak, jengibre, especias y a innovar y hacerlas de diferentes sabores…en una tortilla todo queda bien (pimientos, champis, calabacín, espinacas, tomates, quesos y embutidos veganos…un sín fin de variedades)
Si os ha sido de ayuda os animo a compartir el tutorial, que todo el mundo sepa que los veganos comemos las mejores tortillas de patatas, las que además de un sabor, textura y consistencia casi idéntica a las tradicionales con huevo no hacen que sufra ningún animal en su elaboración.
¡¡y que viva la tortilla!!

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