Hoy os traigo una receta sencilla a más no poder, refrescante y lo mejor de todo: deliciosa!! Para empezar el mes de junio no se me ocurre nada mejor… 
Una leche hecha en casa, con las semillas de un melón, sí, sí, esas que siempre tiramos a la basura la mayoria de los mortales… pues os diré que estamos desprendiéndonos de unas semillas con estupendas propiedades para nuestra salud…entre otras sus efectos depurativos y una gran fuente de proteína (más info aquí)
Tan sencillo como partir el melón a la mitad, vaciar todas las semillas (la parte jugosa-naranja también, sin desechar nada)… y meterla en la licuadora o extractor, en mi caso en la Versapers… poner en marcha y ver como cae la “leche” y el aroma a melón que desprende. Depende de la potencia del extractor necesitaréis filtrar o pasar por un colador de tela la leche para quitar restos de cáscara, en mi caso sale el líquido perfecto.

A este tesoro que es toda la pulpa de la semilla le añadimos 1litro de agua filtrada (al gusto según la potencia de sabor que queramos) y tenemos nuestra leche lista para beber… el melón en sí ya le aporta dulzor, pero si queréis podéis añadir panela, canela o incluso algarroba para darle un toque a cacao… Hay varias recetas por la web, en algunas incluso baten la leche con dátiles…pero en mi caso sólo quería que resaltara el sabor del melón, sin ningún añadido más… 
Probaré a hacer otros tipos de “leches” con semillas, según vayan o no resultando os cuento 🙂 pero en principio son las formas típicas de preparar las leches vegetales, así que será éxitoso el resultado, animaros a preparar vuestras propias leches en casa y de este modo aseguraros de que no tomamos extras indeseados.

¡¡Natural como la vida misma!!

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